
La inseguridad se ha convertido en una preocupación creciente para muchos vecinos de Barcelona y su área metropolitana. El incremento de delitos, la reincidencia y la sensación de impunidad generan malestar y desconfianza. Es necesario abordar este problema con datos, rigor y soluciones valientes que garanticen la convivencia y el derecho a vivir tranquilos.
Propuestas para afrontar la inseguridad ciudadana
La seguridad ciudadana es un pilar fundamental del Estado de Derecho y de la cohesión social. En Barcelona y su Área Metropolitana, la elevada incidencia de delitos, muchos de ellos con uso de violencia o de carácter reiterativo —como robos, agresiones u ocupaciones conflictivas— ha generado una creciente preocupación entre la ciudadanía. Esta situación se ve agravada por la percepción de impunidad y la falta de una respuesta ágil por parte del sistema judicial.
Desde la Federació Veïns, recogemos las inquietudes del tejido vecinal, formulamos propuestas propias y apoyamos iniciativas de actores como el Consejo General de la Abogacía Española, el Colegio de la Abogacía de Barcelona y el Decanato de los Juzgados de Primera Instancia e Instrucción de Barcelona. Con voluntad constructiva, presentamos un conjunto de medidas que abordan la seguridad desde una perspectiva integral, eficiente y garantista, basada en la coordinación institucional, la mejora del servicio público de justicia y el uso inteligente de la tecnología y el urbanismo.
Problemas identificados y propuestas de solución
1. Falta de presencia policial y de coordinación, y uso insuficiente de tecnología
La presencia policial es insuficiente en determinadas zonas y franjas horarias. Además, falta una estrategia tecnológica integrada para prevenir y gestionar delitos de manera eficaz, y los canales de denuncia suelen ser lentos, presenciales y poco adaptados a las necesidades actuales.
Se propone:
- Incrementar la presencia policial, tanto uniformada como de paisano.
- Recuperar figuras como los serenos, con funciones de vigilancia nocturna, información y detección de incidencias.
- Crear una plataforma digital compartida entre cuerpos policiales con lectura automática de matrículas, acceso a datos en tiempo real y análisis de patrones delictivos.
- Agilizar la tramitación de denuncias en línea mediante el uso de certificados digitales, que permitan la identificación segura y la ratificación legal remota de las denuncias, evitando desplazamientos innecesarios y acortando los plazos de actuación policial.
2. Saturación y lentitud del sistema judicial
Los juzgados de Barcelona acumulan procedimientos y tienen recursos limitados, lo que favorece la impunidad, especialmente en delitos recurrentes.
Se propone:
- Reforzar la dotación de recursos humanos, materiales y tecnológicos, así como la formación específica del personal judicial.
- Crear juzgados especializados en seguridad ciudadana para resolver rápidamente delitos que afectan a la convivencia (robos, ocupaciones, agresiones).
- Establecer un órgano de seguimiento independiente, con participación de los colegios profesionales, para evaluar la implementación y eficacia de las reformas y proponer mejoras continuas.
3. Sensación de impunidad ante la multirreincidencia
Determinados delitos, especialmente los reiterados, han generado durante años una percepción de impunidad que ha erosionado la confianza ciudadana en el sistema judicial.
Esta situación se ha observado especialmente en el ámbito de los hurtos leves, a menudo vinculados a conductas repetidas en el tiempo y concentradas en determinados entornos, con un impacto directo en la convivencia y en el comercio de proximidad.
La entrada en vigor de la Ley Orgánica 1/2026, de 8 de abril, en materia de multirreincidencia, ha supuesto un avance importante en la respuesta penal a estas conductas, eliminando limitaciones previas y permitiendo actuar con mayor eficacia ante la reiteración delictiva.
No obstante, para que esta reforma tenga un impacto real, es imprescindible que vaya acompañada de una capacidad operativa suficiente del sistema judicial y de una aplicación efectiva en el día a día.
En este sentido, el despliegue de la Ley Orgánica 1/2025, de eficiencia del servicio público de justicia, representa una oportunidad para mejorar el funcionamiento del sistema, pero también pone de manifiesto limitaciones estructurales relevantes, especialmente en lo que respecta a la dotación de jueces, personal y recursos tecnológicos, así como al nivel de digitalización de la jurisdicción penal, elementos clave para garantizar una respuesta efectiva frente a la multirreincidencia.
En este contexto, se considera prioritario orientar las actuaciones hacia la mejora de la eficacia real del sistema, mediante medidas que refuercen su capacidad operativa, la coordinación institucional y la calidad de la información disponible.
Se propone:
- Crear un registro digital compartido e interoperable de reincidencia entre juzgados, fiscalía y cuerpos policiales.
- Reforzar la coordinación operativa entre los diferentes actores del sistema judicial.
- Establecer un sistema de seguimiento periódico del impacto de las resoluciones judiciales en la reincidencia.
- Velar por la aplicación efectiva de la Ley Orgánica 1/2026 en materia de multirreincidencia, asegurando que los mecanismos previstos se traduzcan en una respuesta operativa adecuada.
- Reformar el artículo 136 del Código Penal para ampliar el plazo de cancelación de los antecedentes penales por delitos leves, evitando que la reincidencia quede invisibilizada por el efecto automático de cancelación a los seis meses.
- Revisar la aplicación del artículo 89 del Código Penal para permitir, en determinados casos, la expulsión de delincuentes extranjeros multirreincidentes cuando concurran criterios de proporcionalidad y reiteración delictiva.
- Reforzar progresivamente los recursos humanos y materiales del sistema judicial, especialmente en el ámbito penal, para facilitar la aplicación efectiva de las reformas.
- Impulsar la digitalización del sistema judicial, especialmente en la jurisdicción penal, para mejorar la gestión de los procedimientos y reducir los tiempos de respuesta.
- Facilitar y simplificar los mecanismos de denuncia, mediante canales digitales seguros que permitan su tramitación y ratificación, reduciendo cargas para la ciudadanía y mejorando la calidad de los datos disponibles.
4. Mejoras legislativas en materia penal
a) Delitos graves: robos con fuerza, violencia o intimidación
Problema:
Los robos con fuerza en domicilios, los robos violentos o con intimidación y otros delitos graves a menudo se cometen de forma reiterada, con una respuesta penal insuficiente debido principalmente a la amplitud del concepto de tentativa. Esto genera una sensación de impunidad, provoca un efecto llamada y una grave afectación a la convivencia.
Propuestas:
- Reformar el Código Penal para permitir la aplicación de medidas cautelares efectivas ante delitos graves y recurrentes, especialmente cuando exista riesgo de reiteración delictiva.
- Incorporar el daño informacional como criterio para valorar la gravedad cuando se trate de robos de dispositivos electrónicos (móviles, portátiles, tabletas) y, por analogía, aplicarlo también al robo de carteras que contengan datos sensibles.
b) Ocupaciones delictivas y conflictos comunitarios
El aumento de las ocupaciones delictivas, a menudo vinculadas al incivismo o a actividades ilícitas, genera graves problemas de convivencia. Al mismo tiempo, las comunidades de vecinos se encuentran a menudo desprotegidas legalmente para actuar. Estas situaciones deben diferenciarse claramente de los casos de vulnerabilidad social.
Se propone:
- Apoyar la propuesta del Colegio de la Abogacía de Barcelona (ICAB) para:
- Reformar la Ley de Enjuiciamiento Criminal (LECrim) y permitir el desalojo en 24-48 horas en casos de ocupación delictiva.
- Modificar la Ley de Propiedad Horizontal para habilitar a las comunidades de propietarios a emprender acciones legales ante ocupaciones conflictivas.
- Reformar la Ley de Bases de Régimen Local para ampliar el parque público de alquiler con el fin de ofrecer soluciones habitacionales a familias vulnerables.
- Mejorar la denuncia rápida y la actuación municipal.
Consideración social:
En los casos de ocupación por parte de personas en situación de vulnerabilidad social, es necesario garantizar una actuación diferenciada, orientada a ofrecer respuestas sociales y alternativas residenciales, evitando la criminalización de la pobreza.
5. Falta de medidas urbanísticas y de prevención
Los espacios urbanos mal mantenidos, oscuros o degradados favorecen la delincuencia y la sensación de inseguridad.
Se propone:
- Mejorar la iluminación pública y eliminar puntos negros mediante intervenciones urbanas.
- Promover el uso cívico de los espacios compartidos, con limpieza, mantenimiento y dinamización comunitaria.

Conclusión:
La lucha contra la inseguridad exige una acción transversal, coordinada y sostenida que implique los ámbitos policial, judicial, urbanístico y tecnológico. La nueva Ley de Eficiencia Judicial puede ser una oportunidad si se dota de recursos adecuados, formación y garantías procesales.
Desde la Federación de Vecinos, proponemos estas medidas como contribución activa para construir una ciudad más segura, justa y habitable. Solo con un compromiso compartido entre administraciones, operadores jurídicos, cuerpos policiales y sociedad civil podremos garantizar el derecho fundamental a una vida segura para todos.