
Desde la Federació Veïns alzamos la voz frente a una normativa que limita la autonomía veterinaria, genera más burocracia, mantiene una fiscalidad injusta y no reconoce el valor esencial de la profesión.
Proponemos medidas para asegurar una atención sanitaria digna, rápida y accesible para todos los animales, sin trabas innecesarias ni desigualdades.
Porque garantizar la salud de nuestras mascotas es también proteger el bienestar de toda la sociedad.
"Por una atención veterinaria, digna, asequible, ágil y comprometida con el bienestar animal
El bienestar animal es una preocupación creciente entre la ciudadanía. Cada vez más familias conviven con animales de compañía y entienden que garantizarles una atención sanitaria adecuada no es un lujo, sino una necesidad básica. Sin embargo, las recientes reformas legislativas en materia veterinaria han generado malestar tanto entre los profesionales del sector como entre las personas propietarias de animales.
Más de 2.000 personas se manifestaron recientemente en Barcelona para denunciar el impacto negativo de las nuevas normativas. Ante esta situación, es necesario escuchar las alertas del colectivo profesional y plantear alternativas que sitúen el bienestar animal y el acceso equitativo a la sanidad veterinaria en el centro del debate.
Problemas identificados y propuestas de solución
1.Limitación de la autonomía clínica de los veterinarios
El Real Decreto 666/2023 introduce restricciones severas en la prescripción de antibióticos, medicamentos genéricos y de uso humano. Esta normativa puede dificultar la atención veterinaria adaptada a cada caso y poner en riesgo la salud de los animales.
Se propone revisar el decreto para preservar la seguridad sanitaria sin anular el criterio profesional. Es necesario un marco regulador que permita a los veterinarios actuar con responsabilidad y autonomía ante situaciones clínicas diversas.
2.Exceso de burocracia en la dispensación de tratamientos
Los nuevos protocolos incrementan la carga administrativa y retrasan el inicio de los tratamientos, afectando negativamente al bienestar animal y al funcionamiento de los centros veterinarios.
Se propone simplificar los procedimientos relacionados con la prescripción y dispensación de medicamentos, garantizando el control sanitario pero evitando retrasos innecesarios y sobrecostes.
3.Discriminación fiscal de los servicios veterinarios
Los servicios veterinarios siguen tributando con un IVA del 21 %, muy por encima de otros servicios sanitarios que están exentos o tienen un tipo reducido. Esta situación penaliza el acceso a la salud animal, especialmente en familias con menos recursos.
Se propone reducir el IVA de los servicios veterinarios para equipararlos al resto de servicios sanitarios. Esta medida facilitaría el acceso a los cuidados básicos y reconocería el papel sanitario esencial de la profesión.
4.Falta de reconocimiento de la veterinaria como profesión esencial
A pesar de su importancia para la salud pública, la profesión veterinaria sigue sin recibir el reconocimiento institucional que le corresponde, tanto a nivel normativo como estratégico.
Se propone integrar la veterinaria en las políticas públicas de salud y en el enfoque “One Health”, reconociendo su papel clave en la prevención de enfermedades y la protección del bienestar colectivo.
5.La lacra del maltrato animal y la respuesta del ordenamiento jurídico
Es un hecho que se producen numerosas formas de maltrato animal y que el ordenamiento jurídico no siempre dispone de las herramientas adecuadas para prevenirlo, mediante la disuasión de sus consecuencias jurídicas, ni tampoco para sancionarlo con la contundencia y eficacia necesarias cuando los hechos se producen. Asimismo, de forma general, todavía existen muchos retos para garantizar una protección efectiva de los animales en nuestra sociedad.
Se propone adaptar la legislación penal y administrativa para mejorar las herramientas jurídicas que permitan la correcta y efectiva detección, persecución, condena o sanción de los hechos y comportamientos que constituyen maltrato animal y que no pueden estar justificados en ningún caso. En este sentido, también se propone incorporar avances concretos del derecho comparado, especialmente del entorno europeo y americano, donde existe una larga tradición de protección animal.

Conclusión:
El bienestar animal no puede quedar condicionado por normativas que obstaculicen la atención sanitaria o menosprecien la profesión veterinaria. Se necesita una regulación justa y funcional que proteja la salud de los animales, asegure el acceso universal a los servicios veterinarios y reconozca el papel imprescindible de los profesionales.
Cuidar de los animales es también cuidar de las personas. Por eso, desde la Federació Veïns reclamamos medidas claras y urgentes que garanticen una atención veterinaria asequible, ágil y de calidad para todo el mundo.